
¡Oh! LOS MILITARES (1)
I
Los militares son ejecutivos de uniforme. O los ejecutivos son militares sin uniforme. O con uniforme de ejecutivos.
Un ejecutivo es un militar que lleva en el portafolio el bastón de mariscal. Uno y otro dicen mi compañía. Con una conmovedora identificación. Unos y otros piensan que pensar consiste en que otros piensen por ellos. Y cada cual piensa que el otro piensa para que él no piense. Los ejércitos son sociedades de anónimos. En los que se asciende por él método piramidal. Es decir, pasando sobre los de abajo. Por eso es tan fácil para un militar devenir ejecutivo. Y director de sociedades anónimas. La anomia es el secreto de las sociedades anónimas.
II
El gran invento de los militares es el soldado desconocido. Porque cualquiera puede hacer el papel. El soldado desconocido es el que gana y pierde las guerras. En tiempo de guerra. Y llega a gobernante en tiempo de paz. Se llama tiempo de paz a la guerrilla interior. La guerra es la materia prima de los militares. Que no existirían sin ella. Su oficio consiste en mantener el estado de guerra. Para que llegado el caso vayan los civiles. En realidad nadie quiere la guerra.
Pero de algo hay que vivir.
III
La prueba del espíritu civil de los militares está en que jamás van al teatro de uniforme. O al cine. porque para ellos él único teatro es el teatro de la guerra. En cambio, siempre lo usan para las ceremonias militares. Y en los desfiles. Se llama desfile militar a un acto en el que los que no tienen nada que hacer miran pasar a los que no hacen nada.
IV
El militar genérico es el soldado desconocido. Que puede llegar a general sin perder esa categoría. La pierde el día antes de ser presidente de la república. Y la recupera al día siguiente de haber dejado de serlo. Menos para la Caja de Jubilaciones y Pensiones. En ese ciclo el militar es generoso. Y hace surgir al civil desconocido. Se llama ciudadano desconocido a aquel cuyos méritos solo conocen los militares.
I
Los militares son técnicos multivalentes. Aptos para todo servicio. Como las domésticas. Pueden actuar lo mismo de intendentes que de embajadores. De ministro del interior o de director de hidrología. Ello los hace admirables. Y nos permite comprender el esfuerzo que hace la milicia para dar al país un homo sapiens.
II
Los militares son los últimos hombres que no se deciden a andar descubiertos. Quiere decir sin cubrecabezas. Les gusta vivir de gorra. Claro que un militar sin gorra no parecería un militar. Sino un ciudadano cualquiera. Y no hay que prestarse a confusiones. Pero sería tal vez el momento de pensar en ir dejando el uniforme. Como los clérigos la sotana. Para hacerse inconfundibles.
III
Si un civil se viste de militar comete un delito. O se prepara para raptar a alguien. Pero si un militar se viste de civil no lo comete (el delito, no el rapto). De lo que se deduce que debajo de todo militar hay un civil. Mas o menos postergado. Y no lo contrario. Y que para pasar de militar a civil hay que comenzar por desnudarse. Los militares solo se visten de ellos para ir al cuartel. O para derrocar al Presidente de la República. En los monumentos el problema es más sencillo. Los civiles están de pie. O a lo sumo sentados. Los militares siempre a caballo. Las charreteras son las monturas de los hombros.
IV
Los militares han sido muy calumniados. Y mal comprendidos. Se afirmó que daban golpes de estado contra los civiles. Por considerarlos incapaces de gobernar. Y eso no es cierto. También dan golpes de estado contra los militares. Por considerarlos incapaces de gobernar.
V
Lo admirable de los militares es su ductilidad. Aprenden el papel de gobernantes mientras lo representan. Como los actores filodramáticos. Que se llaman ahora teatros experimentales. Como son muchos los que quieren aprender, se van echando unos a otros. Y eso se llama pasar a retiro.
VI
Sin los militares la vida sería aburridísima. Desde el gobierno han tomado la vieja fórmula: pan y circo. Y cada uno lo suyo.